Nueva reforma del reglamento refuerza seguridad de usuarios vulnerables

25/06/2026

Nueva protección en carretera

El Real Decreto 518/2026, de 24 de junio, modifica el Reglamento General de Circulación para adaptar la normativa española a las nuevas necesidades de movilidad y reforzar la protección de los usuarios vulnerables de la vía. La reforma introduce cambios relevantes en materia de seguridad vial, circulación urbana y obligaciones de conductores de distintos vehículos.

La modificación responde a una evolución del concepto de movilidad. La regulación deja de situar el vehículo como elemento central y otorga mayor importancia a las personas, especialmente a quienes tienen mayor riesgo de sufrir daños en un accidente. La norma define por primera vez a los usuarios vulnerables como aquellos que, por su medio de desplazamiento o por sus condiciones personales, pueden sufrir consecuencias más graves ante un siniestro.

Cambios para motoristas y ciclistas

Uno de los ámbitos principales de la reforma afecta a motocicletas y ciclomotores. La nueva regulación permite que estos vehículos utilicen el arcén en situaciones concretas de congestión del tráfico, siempre bajo determinadas condiciones de seguridad y con una velocidad limitada. El objetivo es evitar que estos usuarios permanezcan expuestos entre vehículos detenidos.

Además, los conductores y pasajeros de motocicletas y ciclomotores deberán utilizar guantes de protección en vías interurbanas y calzado cerrado en cualquier tipo de vía. También se establece que los cascos de ciclomotor deberán estar homologados, aumentando las exigencias técnicas de seguridad.

En relación con las bicicletas, se refuerza el uso del casco y se amplían las obligaciones para quienes utilizan estos vehículos como herramienta profesional. La norma también establece medidas destinadas a mejorar su visibilidad en condiciones de baja iluminación.

Movilidad urbana sostenible

La reforma incorpora un nuevo título dedicado a la circulación en zonas urbanas. Esta regulación reconoce el papel de peatones, ciclistas y personas con movilidad reducida dentro del modelo actual de ciudad. 

Las aceras pasan a configurarse como espacios prioritarios para peatones y los municipios podrán establecer áreas de prioridad residencial, restricciones de acceso y medidas de calmado del tráfico.

También se regula la circulación de vehículos de movilidad personal, estableciendo obligaciones como el uso del casco y una edad mínima de quince años para conducirlos.

La reforma incluye igualmente la creación de caminos escolares seguros y medidas específicas cerca de centros educativos, sanitarios o residenciales para reducir riesgos y mejorar la convivencia vial.